
DEMASIADO
TARDE
Quisiera hacer algo,
dar un vuelco a mi vida,
comentaba su amiga,
a diario con aquella
sonrisa en los labios,
una sonrisa algo triste, tal vez fingida para que sus palabras no sonaran a desilusión, a amargura, pero ellas tenían un sabor desesperado y ansioso de ayuda, el cual no comprendió la hada de las alas azules.
Se encontraban cada mañana y caminaban por el parque rumbo al bosque donde esperaban el bus que las llevaba a su trabajo.
En esas esperas de años muchas conversaciones surgieron de temas diversos, compartieron muchas alegrías, muchas tristezas, pero la angustia y el dolor de aquellos días , se percibía, se sentía, se olía en la forma que evitaba el tema sobre su esposo, por mas que trataba de indagar los motivos de sus evasivas, la vergüenza en la mirada y la voz entrecortada; no le permitía hablar de lo que la aquejaba, así que a pesar de su preocupación la pequeña hada desistía de seguir preguntando.
Esta mañana, no la encontró como era costumbre, la espero por un largo rato le traía una flor azul de regalo , pero ella no se presento, comenzó a caminar y al pasar por el kiosco, la foto de su amiga estaba en la portada de todos los diarios, con un titular que la estremeció, le afloró una culpa, al comprender que no supo escuchar lo que ella callaba.
El titular decía…
….”Dio muerte a esposo con tijeras”, mas abajo al costado de la pagina explicaban que fue para defenderse de años de golpiza y que estaba hospitalizada gravemente herida.
La violencia intrafamiliar esta tan intrínsica en nuestras vidas que muchas veces pasa a ser cotidiano, no dejemos que nuestros corazones, ni nuestras almas se destruyan en manos de quienes no le dan el valor que merecen.
Aprendamos a amar y amarnos, todos; tanto los hombres como las mujeres son personas valiosas que merecen ser respetados, demos los espacios que cada individuo necesita para poder desarrollarse y ser feliz.
///////////////////////////////